A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota.
¡Hola! Soy Antonio, tengo 19 años y soy de Madrid, España. Tras haber comenzado la vida universitaria durante este primer año, haré un paréntesis para servir a Dios de misión en Chile con Misericordia.
Será una experiencia de acercamiento al Señor a través de los más pobres y los que se dejan amar por Él con humildad. A través de los pilares que viven los misioneros en Misericordia, oración, sencillez de vida, fraternidad y vida apostólica, el Señor hará su obra en nosotros y nosotros le daremos gloria. Gracias por hacer posible esta experiencia verdaderamente única.
Que la Virgen te acompañe en tu camino hacia su Hijo Jesús, y que Santiago apóstol interceda por nosotros.
Misericordia nació en 2013 en La Pincoya, un barrio emblemático de la capital chilena. El Centro Misericordia es un lugar de apoyo y referencia para 500 familias del barrio.
Estar de misión en Chile es sumergirse en el ambiente latino del mercado; escuchar a los perros ladrar al paso de las calesas; ser recibido con generosos abrazos…
También significa descubrir situaciones de gran precariedad y, en ocasiones, de violencia. Nuestra presencia alegre es una respuesta concreta de la Iglesia ante el grito de la pobreza.
La misión de Misericordia es entregar nuestra vida en barrios pobres y vulnerables, poniéndonos al servicio de las familias que viven situaciones de gran precariedad. Al vivir con ellas, su barrio se convierte en el nuestro.
Cuando vivimos esta experiencia de cercanía cotidiana, confianza y escucha, surgen proyectos que responden no solo a sus necesidades más básicas, sino también a sus aspiraciones más profundas: nuestro trabajo se basa en una visión cristiana integral de la persona humana.
A alojarme en el barrio donde se desarrolla la misión.
A entregarme una asignación que nos permita vivir sencillamente.
A financiar una parte de los gastos relacionados con los proyectos misioneros.
A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota.